jueves, 3 de noviembre de 2011

El euro debe conservar su estabilidad

Wordle: Crisis del euro

La crisis del euro o crisis de la zona euro, es una serie de acontecimientos que han venido afectando negativamente desde principios del año 2010, a los 16 Estados miembros de la UE que conforman la Eurozona.

La crisis comenzó con la difusión de rumores sobre el nivel de la deuda de Grecia y el riesgo de cesación de pagos de su gobierno. Cuando llegó la crisis financiera global, el déficit presupuestario subió y los inversionistas exigieron tasas mucho más altas para prestar dinero a Grecia.

Todos los países de la eurozona se vieron afectados por el impacto que tuvo la crisis sobre la moneda común europea.

A partir de marzo de 2010, la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) debatieron conjuntamente un paquete de medidas destinadas a rescatar la economía griega. El 2 de mayo la Unión Europea (UE) y el FMI acordaron un plan de rescate de 750.000 millones de euros, para tratar de evitar que la crisis se extendiera por la eurozona.

Con el objetivo de salir de la crisis económica global que estalló en 2008, la Comisión Europea presentó un plan de estímulo a nivel europeo para el cual debían invertirse 200 mil millones de euros. Este plan incluía distintas medidas de estímulo económico lanzados por cada país de la zona entre 2008 y 2009 para impulsar la demanda y la producción. Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) dejó de lado su política restrictiva y bajó sucesivamente la tasa de interés de la eurozona hasta llegar al 1%, récord en su historia.

A finales del 2009 emergió el temor de que Grecia se declarase en cesación de pagos.

En febrero, la Unión Europea anunció durante una cumbre en Bruselas que respaldaría los planes del gobierno griego para reducir su déficit y que sometería a Grecia a una supervisión severa para garantizar que el país tomaba las medidas anunciadas. El 11 de febrero, los líderes de la Unión Europea acordaron en que no dejarían sola a Grecia y la ayudarían a sortear su crisis, que amenazaba otros países y la moneda común. Prometieron llevar adelante una acción coordinada para salvaguardar la estabilidad financiera de la eurozona. La dificultad de llegar a un acuerdo se debía principalmente a un desacuerdo entre Alemania y los otros miembros de la eurozona en la solución para salir de la crisis. Alemania se negaba a ayudar colectivamente a Grecia, e incluso propuso excluir de la Eurozona a los países que no respetan las reglas y amenazan la viabilidad de la moneda. Sin embargo, la Comisión Europea y otros países de la eurozona como Francia estaban a favor de una ayuda a Grecia y descartaban una exclusión, por eso pusieron presión sobre Angela Merkel para llegar un acuerdo. Además, George Papandreou dio un ultimátum a la UE para aprobar el plan de rescate, amenazando con incumplir el plan de ajuste en caso de no rescate.

El 28 de abril el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, acudieron a Alemania para intentar convencer al Parlamento de que aprobase el paquete de rescate para Grecia, mientras el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, pedía una acción rápida.

El 10 de mayo, los ministros de Finanzas se reunieron en Bruselas para crear un nuevo mecanismo de estabilización para evitar que la crisis de la deuda de Grecia se extienda a otros países. Se trata de prestamos de 750.000 millones de euros en caso de dificultad de un país. Incluyen 500.000 millones de parte de la UE y 250.000 millones del FMI.

Bajo este plan, el Banco Central Europeo tomaría prestamos para el fondo de estabilización directamente en los mercados, para prestar este dinero a gobiernos europeos en dificultades. Es decir, puede prestar indirectamente dinero a países europeos.

La crisis de Grecia

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La crisis de la deuda soberana europea centrada en Grecia

La crisis del Euro en la UE

La crisis del euro en Europa comenzó en Octubre de 2009 cuando el Gobierno griego anunció un déficit del 12,5%. Esto desató un fuerte temor en el resto de economías europeas y provocó la histeria colectiva en la mayoría de países, lo que llevó a una profunda crisis del euro en Europa y a la acumulación de deudas públicas.

En mayo de 2010, la Unión Europea decidió financiar la deuda griega y le concedió un préstamo, pero esta ayuda no consiguió solucionar los problemas financieros en los que el país estaba inmerso.
Además, en 2011, Portugal también cae y el FESF tiene que concederle créditos a cambio de un programa de austeridad y reformas estructurales. Al mismo tiempo, España e Italia cada vez tienen más deuda y se ven obligados a llevar a cabo profundas reformas y recortes. En Agosto el BCE toma la decisión de comprar la deuda pública de estos países.

En España PP y PSOE llegan a un acuerdo para reformar la Constitución y eliminar los déficits públicos así como la nacionalización de las Cajas de Ahorro.
A pesar de todas estas medidas estos países no han conseguido recuperar del todo su aconomía, asi que habrá que esperar para ver cómo evoluciona la situación.